Bien Empezamos...
Publicado en Diario de NoticiasMILENIO, jueves 8 de enero de 2009
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En semanas anteriores, les recuerdo porque parece que en cuanto pasan los Reyes (los Magos) se hace punto y aparte y ni siquiera la helada consigue que permanezcan aquellas promesas que tan alegremente todos pronunciamos, estábamos en un ataque como de mazapán del amor, la fiesta, la familia y el espumillón navideño. Mientras tanto, claro, en muchas partes del mundo todo eso era más que cosmético y superficial, un macabro aderezo al habitual repertorio de pobreza, enfermedad, violencia y muerte. Como queda un tanto cenizo recordar que en vez del gordo de navidad lo que hay es un ataque sistemático contra los derechos humanos en tantas partes del mundo, todos hacíamos que mirábamos a otro lado, deseando que ese mundo, el de verdad, quedara no sólo oculto por el papel de celofán y las lucecitas de bajo consumo, sino que de alguna extraña manera esos espíritus navideños consiguieran hacer desaparecer lo que el resto del año nadie piensa en hacer desaparecer.
Era así la habitual farsa de las navidades del pasado. Ahora ya no, porque Israel se ha encargado de conseguir que incluso durante las navidades la muerte y el asalto llegue a los hogares junto con los anuncios llenos de bolas de colores brillantes. Pero ha conseguido más, porque en pleno sopor hipercolesterolémico, ha aprovechado un mundo anestesiado y cómplice para perpetrar la masacre sin que nadie le oponga siquiera un poco de derecho internacional, o muestre la necesidad de una mínima (al menos) ayuda humanitaria.
Lo triste es que no se nos hayan atragantado los polvorones, que no se nos caiga la cara de vergüenza, que sigamos aquí como si no estuviera pasando lo que está pasando. La nueva navidad es así, y consigue eliminar lo poco que nos quedaba de humanos, esa indignación que surgía antes cuando veíamos al desvalido, al niño, a la víctima bajo la bota del victimario. Son las rebajas, ya saben, las rebajas de la conciencia humanitaria, que nadie da ni nadie vende, pero sobre todo nadie compra.
Actúa: con Amnistía Internacional, para pedir a las autoridades israelíes a que pongan inmediatamente fin a los ataques desproporcionados e ilegítimos sobre la franja de Gaza, de zonas residenciales altamente pobladas, que permitan el acceso de la ayuda humanitaria y el acceso de testigos imparciales en la zona. Con este último ataque israelí, el número de palestinos muertos a manos de las fuerzas israelíes este año asciende a unos 700, al menos una tercera parte de los cuales han sido civiles desarmados, incluidos 70 niños. En el mismo periodo, los grupos armados palestinos han matado a 25 israelíes, 16 de ellos civiles, incluidos 4 niños. En los últimos ocho años, la violencia entre palestinos e israelíes se ha cobrado la vida de unos 5.000 palestinos y 1.100 israelíes. La mayoría de las víctimas de ambos bandos han sido civiles desarmados, incluidos unos 900 niños palestinos y 120 israelíes.