El Obispo De Orléans
Semana de preparativos para las 100 horas de la astronomía. Me pillaba el domingo volviendo de Francia, y leía en Le Monde algo que marca una clara diferencia entre la montaraz iglesia católica española, dominada por los sectores más violentos y extremistas del cristofascismo vociferante y la más civilizada que sobrevive en Francia a los ataques de la laicidad y del laicismo. Si la defensa de la laicidad sirve sólo para que los católicos se vuelvan demócratas, bienvenida sea. (Los que estamos convencidos de que sirve para mucho más, ni les cuento).A lo que iba. Copio la noticia de Le Monde:
Préservatifs : l'évêque d'Orléans revient sur ses déclarations¡Un obispo que se retracta! Y en el sentido de reconocer su error y aceptar los datos científicos y no la propaganda mentirosa que maneja el Vaticano desde todo ese entorno opusino y kiko que le atenaza (Por aquí, hace unos años, el portacoz de la Confe también se desdijo de unas declaraciones, pero justo en el sentido contrario al esperado, porque un día se le escapó que el papel profiláctico del preservativo era útil "los preservativos tienen su contexto en una prevención integral y global del sida" y luego tuvo que retractarse, lo contábamos por aquí).
L'évêque d'Orléans, Mgr André Fort qui avait laissé entendre, vendredi 27 mars, sur France Info, que le latex des préservatifs n'était pas efficace pour lutter contre la transmission du sida, est revenu sur ces propos, dans la journée, admettant, dans un communiqué, "avoir commis l'erreur de parler de questions posées dans des études antérieures sur la perméabilité du préservatif". Il a pris acte "des déclarations des spécialistes qui attribuent ces échecs à d'autres causes". Ses premières déclarations avaient provoqué de vives réactions de la communauté scientifique. L'évêque avait notamment affirmé : "La taille du virus du sida est infiniment plus fine que celle d'un spermatozoïde. La preuve est faite que le préservatif n'est pas une garantie à 100 % contre le sida."
Ya ven la diferencia. En Francia un obispo dice una mentira asesina, que puede favorecer el contagio de enfermedades y toda la sociedad civil y la ciencia le paran los pies. El mismo Sarkozy, nada devoto de este santo somos en la pecera como bien se comprenderá, le dijo que nones a Susan Ratzie con las estupideces del condón y el sida en África. Por aquí, por el contrario, se permite impunidad a un montón de académicos que mienten en un falso manifiesto científico, no se le piden explicaciones a la Confe y sus secuaces cuando propalan mentiras asesinas o usan directamente métodos violentos contra los derechos humanos y las leyes españolas. Aquí, a los curitas, se les sigue respetando, ya ven, en vez de exigirles responsabilidades por todas las barbaridades que dicen, mientras con la otra mano (esa que no se entera lo que hace la primera) se guardan los generosos fondos públicos en el bolsillo.
Olé por el obispo de Orléans, que siendo católico y por lo tanto sospechoso con toda justificación de ser un peligro para sus vecinos, de ser complaciente con los totalitarismos y las violaciones de los derechos humanos y un largo etcétera, por lo menos reconoce de vez en cuando que se equivoca. No como los Cañizares de España...