Quiroprácticos Y Libelos
Publicado en Diario de Noticias,MILENIO, jueves 10 de junio de 2009
Hablaba la semana pasada de las barbaridades que nos intentan vender, que unas veces no tienen sentido, otras son directamente falsas y, a menudo, son timos de esos de vender algo que no es tal o que ni siquiera podría serlo, porque el negocio es colocarlo. Y ponerlo de moda. Como el tema da para mucho, podemos seguir con también esta semana. Quizá hayan oído hablar de eso de la quiropraxis, algo que mucha gente asocia a la medicina, a la fisioterapia y en general con temas de la salud, pero que realmente es un conjunto de técnicas sin base científica alguna que además no han conseguido demostrar su eficiencia si acudimos a las revisiones serias de los temas sanitarios. Como suele pasar con muchas de estas prácticas o terapias, hay una enormísima manga ancha que permite que se popularicen, aquí en España bajo el propio amparo de los colegios profesionales, y se mezclan unas veces con antiguallas chinas, otras con energías y unas más con “lo natural”. Poca gente se queja de esta anómala situación y cuando tal pasa quienes hasta el momento no han demostrado que esas manipulaciones vertebrales curan realmente dolencias se comparan con Galileos acosados por la inquisición.
La verdad es más bien la contraria, como puede contar el periodista científico Simon Singh, denunciado por criticar la quiropraxis bajo el equívoco amparo de las leyes contra el libelo británicas. Cuando uno expresa su crítica a una práctica así, se expone a ser acusado de todo, pero a menudo se olvida que lo importante es el amparo que deberían ejercer las autoridades sobre el consumidor (o paciente), exigiendo que cualquiera de estos productos demuestre su eficacia antes de salir al mercado. De hecho lo exige una directiva europea, pero desde hace un año no se aplica, y cuando se haga, se le dará una vuelta para dejarla vacía. Mientras tanto, a Singh sólo le queda aguantar el temporal quiropráctico y judicial, eso sí, con el apoyo y la solidaridad de quienes estamos convencidos de que la crítica es razonable y razonada, y no un libelo.
Añadido: leo esta mañana la entrada sobre el tema en Las penas del Agente Smith, la estupenda Esto no se arregla a martillazos en la columna. Léanla y las referencias en ella incluídas para comprender todo. Y pásense por la carta de apoyo a Singh, con recomendación expresa de que la firmen. Es necesario.