Conspiraciones Lunares Y Timos
Si a estas alturas usted se consideraba paseante de la blogosfera y no había leído aún nada del libro de Eugenio Manuel Fernández Aguilar sobre el tema del viaje de las Apolo a la Luna, es que no es tan blogosférico como creía o no visita los blogs que merecen la pena. De hecho, creo que la mejor prueba de ello es que está leyendo este, que es uno de los que objetivamente no merece la pena. En cualquier caso, como soy en parte culpable de la publicación de este libro y de toda la colección que lo acoge (¡¡es el número 10, por cierto!!), empezaba a quedar de mala educación que no dijera ni mú. Cosa que arreglo por partida doble, con un saludito aquí y con la referencia de la última entrada sobre el tema en COSMOS de ElMundo.es, que copio en un momento. No voy a decir nada demasiado original sobre el texto, aunque puedo afirmar que he sido uno de los que ya lo han leído antes de hablar bien de él, cosa que -me permitirán- es importante: el libro es adictivo, y de verdad que durante un tiempo me temía que iba a ser aburrido, por exhaustivo. Pero no: las ciencuenta pretendidas pruebas de que hay un fraude lunar han sido seleccionadas con esmero y muestran el tipo de tonterías que la gente puede creerse y además pensar que eso son pruebas. Por si fuera poco, el libro acoge también algunas de las más peregrinas estupideces vendidas como "periodismo de investigación" en los últimos tiempos, a la vez que hace un lógico homenaje a la ciencia ya su enseñanza. Así que es de obligada lectura. Y una buena referencia del escepticismo español. Pero ya saben, independientemente de lo que le digamos, lo mejor es que lea y que piense.Vaya timo con lo de la Luna
A Jesús Hermida le podrán acusar de muchas cosas, pero de participar en una conspiración planetaria desde hace más de cuarenta años parece imposible. No sólo a él, sino que más de medio millón de personas deberían llevar mintiendo casi medio siglo si nos creemos las teorías de la conspiración con lo del viaje a la Luna. ¿Imposible? Parece más fácil ir a la Luna que mentir diciendo que se fue sin ser verdad.
Además, como explicaba el periodista que narró para la televisión española ese histórico momento de hace 40 años en la entrevista que le hizo Maribel González para el Magazine de El Mundo , no sólo habría que falsificar el viaje del Apolo 11, sino ocho más. Y estaban los soviéticos, que la gente parece a veces olvidar que entonces había dos bloques irreconciliables, que habían establecido la Luna como el hito de una carrera espacial que había igdo ganando desde sus comienzos la URSS. ¿Cómo explicar que el Pravda saludara la hazaña estadounidense al día siguiente? ¿Habría permitido Breznev un pucherazo interplanetario?
Por supuesto, a nada que se piense un poco, quienes nos venden la conspiranoia de que hay un fraude lunar deberían justificar muchas más cosas que lo que normalmente vienen a argumentar, que si las sombras o la bandera... Desde luego están también las rocas lunares, las transmisiones, los espejos que siguen allí... y toda una historia de la que hace sólo unos años no era razonable dudar. ¿Qué ha pasado entonces que ahora casi todo el mundo parece creer que lo del Apolo fue un montaje?
He comprobado en los últimos años cómo los estudiantes de secundaria dudan mucho de la historia del viaje a la Luna. Pretenden ser escépticos, pero lo que pasa es que les han engañado sistemáticamente. ¿Quienes? Pensemos un momento: cada vez que en la radio o en la televisión se ha hablado en los últimos años del viaje lunar, ha sido precisamente en espacios que se dedican a vender presuntos misterios y poderes paranormales, una propaganda pseudocientífica bajo el disfraz de periodismo de investigación. En esas emisiones, como se ha podido ver en la actualmente más exitosa, la que dirige Iker Jiménez en Cuatro, "Cuarto Milenio", cuando menos se presentan las teorías conspirativas, las pretendidas dudas y demás como algo fiable y veraz, y por lo menos equiparable a algo que ellos denominan la historia oficial. El poder de la imagen televisiva es impresionante, y todos sabemos cómo algo que ha salido en la tele (incluso algo que no ha salido pero se comenta que ha salido) acaba siendo creído como la verdad más convincente. Ante esta promoción de un falso escepticismo, poco puede hacer la NASA, por más que podamos leer las historias en las que muestra cómo sí se fue a la Luna, ese gran salto para la Humanidad que dieron Armstrong y Aldrin.
Lo único que cabe ante el aluvión de esas pretendidas dudas es tomarse el trabajo de explicar la verdad y rebatir tanta afirmación alucinada y milenarista. Eugenio Fernández Aguilar, que es profesor de secundaria y sabe cómo cuesta sacar la credulidad de sus alumnos, se ha tomado el enorme trabajo de ver qué es lo que se dice sobre el viaje a la Luna, cuáles son las afirmaciones que hacen los partidarios del fraude. Y, una a una, las cincuenta más conocidas, han sido diseccionadas con claridad y con datos. Uno puede ser crédulo, pero ¿estúpido también?. Tengo el placer de haber colaborado con que este trabajo, que como otros que Eugenio hace día a día en su bitácora/blog de divulgación científica Ciencia en el Siglo XXI (Mirando con la mente), son estupendos para aprender y divertirse. Y ahora se publica, precisamente, el libro que recoge todo el trabajo un tanto lunático, donde nos muestra, ahora que vamos a cumplir los cuatro decenios desde que el Apolo 11 llegar al Mar de la Tranquilidad, que realmente lo más fácil fue ir a la Luna, pero lo más difícil es convencer a la gente que piense un poco y no se crea lo que dice la caja tonta (y más de un listillo en ella).
El libro se titula "La conspiración lunar ¡vaya timo!", y lo edita Laetoli en colaboración con ARP Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico. Como otros títulos de la colección que dirijo, este es un texto amable y a la vez reivindicativo. Intenta usar argumentos racionales y no falacias para convencer a ese crédulo que todos llevamos dentro. Si en otras ocasiones se ha reivindicado la biología al desmontar al creacionismo, la psicología al criticar el timo del psicoanálisis, la historia al analizar el fenómeno de los ovnis, o las abducciones, o los vampiros o la sábana santa, y en general la racionalidad frente a los timos de lo sobrenatural y lo mágico, ahora también, en este libro sobre el viaje a la Luna, se intenta hacer justicia. Porque es terriblemente injusto que uno de los momentos históricos de nuestra civilización sea puesto en duda de forma tan gratuita. Es como si ahora renegáramos del fuego, de la rueda o de la escritura, simplemente porque hay unos falsos escépticos que pretenden saber más que nadie.
Lo mejor es leer el libro y comentarlo, ahora que tenemos el verano y el tiempo para hacerlo, con los amigos después de una buena cena. Podremos entonces darnos cuenta de cuántos estereotipos falsos nos hemos creido simplemente porque se han visto en televisión. (Por ejemplo, no siga diciendo a su cuñado que fue Kubrick quien filmó todo en Londres, que no es cierto, que es una ficción que se ha creido como cierta porque no lee los créditos de las películas). Incluso, alguno de los datos o de los testimonios que recoge "La conspiración lunar ¡vaya timo!" le sirven para ganar alguna apuesta. Y si quiere, el propio autor saluda y comenta su libro en este vídeo, en YouTube. El próximo martes 22, en el Museo de la Ciencia de Valladolid, a las 11 de la mañana, se hará la presentación oficial del libro, en el mismo planetario que nos muestra las estrellas y nos habla de viajes que sí fueron realidad, y que fueron el comienzo de una era espacial en la que, pese a los conspiranoicos, vivimos desde hace más de medio siglo.
El libro se titula "La conspiración lunar ¡vaya timo!", y lo edita