Fotos Y Tsunamis (v 2.0)
Hace un par de meses pasábamos por la Isla de Robinson Crusoe, que ayer sufrió el ataque de un tsunami provocado por el terremoto acontecido en Chile. Haber pasado recientemente por esos sitios da ahora una especie de vorágine, de espanto: estuvimos en el mismo Concepción en ese edificio derrumbado, pasamos por Talcahuano donde las olas barriendo el puerto militar. Por lo que se las gentes que conozco y con las que sigo mantiendo contacto estaban bien y enteras. Pero sé que en la isla ha habido muertos y desaparecidos, y que ha habido importantes destrozos en todo el pueblo. Para colmo, he leído por Europa Press que no se avisó, o que había errores "de apreciación" en los avisos que hicieron desde la Oficina Nacional de Emergencias y desde la Armada. Es alucinante lo que leo: que tomaron por una marea de 18 cm lo que era de 18 metros. JODER!!! ni en los chistes más macabros. Las olas llegaron en mitad de la noche.
Rescato ahora de la galería de flickr varias fotos que hice de una avenida, la más grande de San Juan Bautista (la población donde vive casi todo el mundo) y que resultaba paradójica: era una amplia cuesta arriba hecha, precisamente, para huir de un tsunami o de una subida anómala de la marea. Casi toda la población se coloca abajo, casi en la orilla en la bahía Cumberland, por lo que imagino que esos alojamientos, la alcaldía, el puerto, los bares, el campo de fútbol, las tiendas, el pabellón deportivo y hasta el cementerio fueron barridos por esa ola de 18 metros. El aviso era tan curioso para alguien que vive lejos del mar, lejos de las zonas sísmicas, lejos de los tsunamis, que pocos nos resistimos a hacernos alguna foto. Incluso hubo quien se echó una carrerita cuesta arriba hasta llegar a la zona de seguridad.

Es imposible hacer abstracción de un desastre (incluso uno natural) cuando hay una cercanía emocional, física. Unas fotos en las que la amenaza de un tsunami era una especie de juego simpático, ahora se miran de otra manera. Con tristeza, y con el miedo de pensar que gente conocida puede haber sido tragada por el mar.
Parte II
Me hace llegar Angel Mustienses, periodista de El Mundo con quien pasé por Juan Fernández, unas imágenes de cómo ha quedado San Juan. Están en La Pollera y son incluso peor de lo que me temía: toda las construcciones de la costa, el puerto, todo, arrasado.