Derechos E Internet
Publicado en Diario de NoticiasMilenio, lunes, 22 de marzo de 2010
¿SE trata de sostenibilidad? Incluso aceptando el palabro como una mirada hacia un futuro en el que quepamos todos y quepamos mejor, lo de que la ley que lleva ese nombre sirva de amparo para evitar precisamente que los nuevos medios de la comunicación y la cultura sean participativos, de acceso universal y neutrales frente a los intereses de control, avalando las tesis más retrógadas de quienes quieren convertir la propiedad intelectual en coto privado de caza, no parece nada lógico.
Es decir, si quieren dar prebendas a unos grupos de presión, que directamente se salten la ley y les permitan a las mal llamadas sociedades de gestión de derechos de autor que contraten a paramilitares y disparen a dar contra el que asome la cabeza. Al menos sería coherente: de suspender derechos fundamentales, no nos andemos con chiquitas. Una vez cercenados todos los accesos a Internet, una vez rendida y desaparecida la malvada ciudadanía que se había convertido en pirata (ellos te acusan, ellos te condenan, y el ministerio de incultura lo avala sin dudar), parece ser que llegaremos a la sostenibilidad. Pagaremos cánones sin chistar, pagaremos una y cien veces las tasas que sean si queremos ver un producto cultural, incluso aunque sea bueno. Aunque sea nuestro.
Será un poco triste haber perdido la oportunidad para definir nuevos mecanismos que aseguren una cultura para todos bien pagada y bien gestionada. Será una pena haber perdido el tren de la universalización de la cultura que permiten las nuevas redes y haberla parcelado en negocios bien controlados por cinco amiguetes. Serán implacables contra quienes osen defraudar a las sociedades esas, que todos sabemos que empiezas bajándote una canción y acabas por no saludar en la escalera.
¿Sostenibles? Sostenibilísmos, sin duda. Y muy culturales. De pago, como dios manda, o quien detente la propiedad y haga usura con ella.
El manifiesto, que suscribimos en su día, sigue de actualidad. Manifiéstate:
Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.