La Verdad Sobre Los Días Chungos
(reposición: la primera versión salió chunga, y se cortó a la mitad, cosa de poner mal los caracteres y no de que hoy sea -o deje de ser- un día aciago)Los días chungos vienen dados por una fórmula matemática en la que uno pone unos términos arbitrarios, con unos coeficientes más arbitrarios, haciendo arbitrariamente operaciones aritméticas con ellos, de manera que al final sale una noticia niquelada... o a lo más una mención en Numb3rs.
En El Mundo (24 de enero...¿será el peor día para el estado de ánimo?) aseguran que hoy puede ser el día de más bajonazo del año: es lunes, es enero, hace frío, no llegas a fin de mes, te prometiste el día 1 un montón de cosas que ya has incumplido y además hace un mes justo desde la discusión de la cena de nochebuena.
Pero hace unos días Público (17 de enero, el día más triste del año) decía que el chunguest day era el 17 de enero, una semana antes. Que digo yo que lo más chungo es tener dos lunes chunguísimos en el año, y los dos con bendición de la ciencia científica. O de la matemática aplicada, que tal le baila.
¿Pero cuál es la verdad detrás de estas noticias? En la primera tenemos a un tal Cliff Amalls de la Universidad de Cardiff y en la segunda a Cliff Arnall. (Y al NYT, y a twitter y otros sesudos investigadores de la bajona humana). Así que lo mismo tenemos a un experto que se dedica a soltar a lo largo del año varias fechas, a ver si cuela. Que cuela, visto como van los medios de comunicación en esta carrera del corta-y-pega-y-pa-la-web.
Como siempre, preocupados por las tonterías que solemos decir públicamente, hemos realizado una modesta e incompleta investigación y ahora podemos saber la verdadera verdad sobre los días chungos. Y sobre Cliff Arnall ex-tutor asociado (pero ya no) a la Universidad de Cardiff.
Deberíamos remontarnos años atrás (como cuenta la wikipedia en su entrada Blue Monday) para descubrir el origen de este asunto de la noticia de enero sobre los días depres y chungos que, en efecto, era ya antigua. Y se repite cada año (como la tontería del 27 de agosto y Marte y la Luna iguales). Como comentaba ya en 2006 Ben Goldacre (por cierto, dentro de nada se edita en castellano su libro con entradas de su imprescindible blog Bad Science, y han puesto una versión del blog en castellano... poco más que publicidad por el momento, conste, aunque dicen que tendrá traducciones de las entradas originales y algunas "colaboraciones de blogueros y divulgadores españoles", cierro paréntesis) el doctor Cliff Arnall "es probablemente el más prodigioso de todos los productores de "ecuaciones" de pega". En efecto, además del lunes chungo de enero -creado para promocionar Sky Travel, cuando se emitía en un canal de satélite) tenía el día chachi (Daily Mail 19/6/2009: "Here comes the sum... Algebra 'probes' how holiday hopes, heta and high spirits make today the year's happiest"), patrocinado por una marca de helados (qué casualidad) y también la fórmula para encontrar el juguete perfecto (Daily Mail 27/11/2009: "The formula for the perfect toy: Psychologist creates equation to calculate a gift's 'play value'").
Como característica común, estas fórmulas son dimensionalmente incongruentes, sumando churras con merinas o, como decía aquella gran estadista, manzanas con peras. Algebráicamente son un sinsentido, pero además no llegan a ninguna parte, más allá de lo bvio. Hay quien se ha tomado el tiempo de analizarlas, como hacía el ya mentado Goldacre, o Jacob Aron en Just A Theory. ¿Qué decir de nuevo? Por supuesto, las variables elegidas no tienen por qué ser relevantes, o no solo ellas: si hace buen o mal tiempo, cuánto debemos, los días transcurridos desde navidades, el tiempo que ha pasado desde que hemos faltado a la promesa que nos hicimos en nochevieja, el nivel motivacional o si sientes necesidad de hacer algo en vez de quedarte mirando ecuaciones chorras:

Por supuesto, si mides lo del tiempo (W en el dibujo wikipédico) en temperatura (¿en Kelvins?) y lo sumas a D (que es una variable muy interesante, porque no quedaba definida ni en las versiones originales ni en las anuales recidivas de la fórmula) pero luego le restas d (que es la pasta que debes, o sea, ponle en euros)... ¿se dan cuenta? Lo que salga es algo así como un churro. Hoy lo comentaba en el Hoy por Hoy Pamplona, y decidíamos que por aquí, siendo el lunes soleado, lo que más pesaba colectivamente sería la nueva derrota del equipo local... el factor O (de Osasuna) que tenía hoy 0 puntos, frente a los 3 del Almería en el mismo momento conseguidos...
Si esto es la matemática, ciertamente yo soy de letras. Y lo más triste es que simplemente porque queda simpático los encargados de meter esta noticia en los periódicos no hayan sido capaces ni de meter el nombre de Cliff Arnall en el buscador y descubrir el pastel. Un pastel que incluye directamente una promoción publicitaria ligada a estas fórmulas y, en el caso del lunes chungo, la comprobación de que la nota de prensa se envió a unos cuantos "expertos" para ver si la respaldaban -a cambio de dinero- por parte de una agencia de relaciones públicas y comunicación y que hizo que la misma Universidad de Cardiff se desmarcara del personaje.
Por supuesto, a pesar de que enero pueda ser chungo con su cuesta y todo, de que los días fríos y lluviosos no animen mucho y que un lunes siempre es un lunes, lo cierto es que la depresión tampoco tiene picos en esos momentos específicos. Los estudios muestran otras cosas: el fin de la primavera, a veces el verano, dan picos de depresiones, estadísticas de suicidios dan diferentes tendencias en diferentes países... En España, el INE tiene estadísticas mensuales de suicidios, por ejemplo, y no se ve gran cosa: hay más suicidios en marzo y en junio (4568 y 4560 en total en el periodo que recogen las estadísticas de la web, de 1990 a 2008) y menos en noviembre y diciembre (3349 y 3528 respectivamente).
En definitiva, no es matemática todo lo que reluce en los medios. Y a veces, una fórmula es simplemente una estupidez.