#noalaguerra
DIARIO DE NOTICIAS - MILENIOLunes, 14 de marzo de 2011
Ya saben que ahora para marcar las cosas importantes, los temas que se deben repetir, se ha puesto de moda el sostenido, cuadradillo, grilla, almohadilla o numeral, y colocarlo delante. Pues eso, que sepan que #noalaguerra. Ni antes ni tampoco ahora. Y lo jodido es que vivimos en tiempos en los que si acto seguido no explicas que te opones a Gadafi, lo mismo te acusan de algo horrible. Lo que pasa es que por supuesto que Gadafi no te cae bien, y de hecho nunca comprendiste cómo de ser el hombre del saco, el enemigo público número uno de las democracias modernas, ese señor que además mandaba destruir aviones (parece que hay poderosos países que hasta que les tocas un avión no se preocupan...) pasó a ser querido, invitado y recibido en todos los palacios, en todas las ocasiones. Veías que cada vez se parecía más a un rapero de éxtito, rodeado de lujo kitsch y sexo hortera. Y, sobre todo, todos esas democracias le vendían armas con las que mantenerse y le compraban petróleo con pagos realizados no al pueblo de Libia, sino directamente a las cuentas del corrupto y antes revolucionario mangarrán.
A tí los dictadores, incluso los dictadores ricos y mimados por Occidente hasta hace nada nunca te cayeron bien. Y nunca has entendido por qué tanta ira contra algunos y tanta loa a otros. Por ejemplo, ahora que hay que atacar Libia. ¿Por qué esperaron casi un mes mientras se mataba y encarcelaba a una disidencia que pedía ayuda? ¿No se habían aún puesto de acuerdo en cómo repartir la tarta del negocio del petróleo? Vista la reunión en París, tal parece. Pero hay más gañanes: en la misma coalición pacificadora está Catar, que sigue aplastando las manifestaciones, pero que se convierte en uno de los inversores que salvará la banca española de los desastres que provocaron sus directivos. ¿De verdad es preciso ahora además jalear el negocio que pagaremos de nuevo nosotros? No, #noalaguerra, de veras que no.