Buenas Acciones
Publicado en MILENIO, Diario de NoticiasLunes, 2 de mayo de 2011
COMO me he pasado la semana acusado de zafio, anticlerical e impío, conforme veía ayer que por el espectáculo mediático montado con la beatificación del anterior papa pasaban dictadores africanos, obispos acusados de pederastia y encubridores de otros delitos, junto a tantísima gente de profunda fe y gran amor de dios, decidí no seguir con el tema. Que sigan en su lucha contra nuestras libertades. Yo seguiré defendiendo la imperfección de las críticas, de la opinión democrática, y me aplicaré a intentar ser un poco menos malo en un mundo que debería caminar en el mismo sentido, mientras ellos siguen pretendiendo monopolizar el poder.
Ya hemos comentado por aquí cómo la inmediatez de las redes sociales hace que las opiniones se conviertan más fácilmente en armas o sean lanzadas desde más frentes. Dicen los expertos que este mecanismo de acción ciudadana puede cambiar el mundo. Por el momento, sigue muy anclado a lo que pasa en el mundo real. Por ejemplo, cuando nació la idea de #nolesvotes para castigar a los partidos que se han doblegado a los intereses de las sociedades de gestión de derechos de autor (y a las presiones internacionales, según se wikifiltró), la Red acogió con fuerza el asunto, pero como los grandes medios de comunicación no están por la labor, la idea queda ahí, como perdida. Igual que el #noalaguerra, que poco podía hacer frente a la gran maquinaria de la Otan. Ahora, sin embargo, se ha consolidado #sinpreguntasnocobertura, una reclamación a los políticos para que no hagan comunicados convocando a los medios si no van a dejar hacer preguntas. Lo que pasa es que si no viniera amparada por importantes periodistas (que lo son fuera de la Red, y antes de ella), el movimiento, una vez más, quedaría reducido a una expresión minoritaria. Quizá con el tiempo veamos que esto cambia. Y en concreto, referido a lo de las ruedas de prensa trampa, ojalá el asunto funcione y se exigiera siempre el derecho a preguntar. Un derecho que debemos empezar a ejercitar todos, ahora que los políticos se han apuntado a lucir sus perfiles en las redes. Que respondan, que nos cuenten. Mejor eso que beatificar muertos o encubrir delincuentes.