Lo Emocional, Lo Guay...
Un...ya saben del tipo de fenómeno que les hablo porque ha existido desde hace años pero ahora en la crisis, además, se ha convertido en una de esas alternativas light con la que nos atacan. Y digo atacar porque se aprovechan de que no podemso escaparnos. De la misma forma que antes llegaron con sus sistemas de eficiencia "a la americana" y pasaron por encima la estructura de la antigua empresa, lo que permitió además la creación de una clase de gestores de grandes empresas que serían, como son, los artífices de las burbujas especulativas y quienes siguen ganando... en fin, sería injusto echarles solo la culpa a ellos, pero ahí están, enriqueciéndose.
Ahora, nos dicen, hay que compartir, buscar esa empatía en el entorno laboral. Qué bien. ¿Quién se niega? Además es que es lógico. Lo habría sido hace medio siglo, pero entonces de eso nada, eso era una gilipollez filocomunista. Ahora si. Pero resulta que ahora tenemos a casi toda la plantilla diezmada, se prejubilaron los que sabían hacer las cosas con el componente humano, se externalizó casi todo y a los equipos se les impuso una presión controladora de manera que ahora cuando se les pide salir de la burocracia, simplemente hay que montar un nuevo cursillo, posiblemente a costa de sus vacaciones, ya que sus menguados salarios dan para pocos recortes más.
Personalmente escucho a estos nuevos motivadores con mucho escepticismo. Cuando no con indignación si son de esos chorizos que lo mismo te mezclan una espiritualidad de tarado mental tipo Claudio Coelho con pseudocientíficas programaciones neurolingüísticas o que te cuelan la última técnica de socialización que tuvieron en un cursillo carísimo en un hotel con encanto en las afueras de Cáceres hace un mes, del que han sacado además un certificado estupendo y en el que descubrieron unas cuantas charlas TED con las que épater le bourgeois...
Escepticismo no porque no sea lógico hacer las cosas bien y conseguir equipos que puedan funcionar, procurar que las empresas entiendan que su responsabilida social no es simplemente una carga políticamente correcta, o que la conciliación laboral y familiar no debería existir como concepto o fin que lograr porque lo contrario sería un delito. Si finalmente se entiende que las empresas son parte de la vida de las personas que trabajan en ellas, y que en general la sociedad la conforman ciudadanos, no clientes y proveedores simplemente, bueno sea.
Pero uno no puede vender ahora el mundo-chachi de la nueva economía sin pasar antes por contaduría, oiga. ¿Qué pasó con los decenios en los que las empresas simplemente pisotearon toda esa humanidad? Ahora borrón y cuenta nueva, claro. Y, además... una vez más descubrimos que eso va a ser como siempre a costa del trabajador. Porque, nos dicen, todos deberemos ceder... ¿no?
No se: hoy la parla del coach este me llenó de emociones, así que en parte funcionó. Pero sigo indignado. Cada vez más: no veo ni una sola crítica a los mecanismos que han creado un sistema neocapitalista del que ahora nos quieren empujar a salir con buen rollito. Lo emocional, lo guay, se nos impone ahora a todos, como si todos fuéramos igual de responsables de tener una estructura inoperante en la empresa. Mientras funcionó, claro, ahí estaban tan tranquilos, tan acríticos, tan inexpugnables.
Ahora, su humanidad, su buen rollito, de verdad, me asusta: no puedo dejar de pensar que nos engatusan porque ya saben cómo volver a metérnosla doblada. Miedo me da...