Neutrinos Marchando Una De
Un adelanto. La columna de mañana comienza (most probably) así:¿Estaba Einstein equivocado? Seguro, al menos en su madurez tenía un gusto horroroso para vestirse (...)Lo adelanto en plan tontuno, porque lo cierto es que esa columna iba a ser este comentario, pero como está la cosa levantisca en el mundo de la física, la velocidad de la luz y ya puestos hasta la misma causalidad, he decidido cambiar un poco la cosa y colocar una pequeña muestra de lo que el biógrafo espero no denomine "escritos neutrínicos".
Perdón, olviden el anterior párrafo. Que ya saben el asunto de los neutrinos hiperlumínicos. Que llevamos así desde el jueves. El mismo viernes por la mañana en El Mundo decidieron hacer un seguimiento de la conferencia que los responsables del experimento OPERA iban a dar sobre el tema en el CERN. Creo que sería la primera vez en la historia humana que alguien haya osado colocar un webcast desde el CERN de una conferencia de física teórica (e ingeniería) a los lectores de un diario generalista. Pues funcionó y de hecho el tema fue cabecera del periódico y más seguido por los lectores del digital.
Antes de la conferencia, a mediodía del viernes 23 coloqué una entrada en COSMOS, el blog de astronomía &tc. de El Mundo sobre el tema:
Los neutrinos que llegaban antes de haber salido
Una de las cuestiones que me preocupa desde que ayer las redes comenzaron a hervir con la noticia de ese experimento sobre los neutrinos más veloces que la luz en el que se ha comprobado (pongamos todas las salvedades, es difícil de creer y desde luego no está confirmado ni corroborado por otros experimentos independientes, lo que ya nos obliga a demorar cualquier conclusión) es que si los neutrinos viajaron más rápido que la luz, y según la relatividad la luz es la que marca la línea de lo que sucede en el mismo momento, los neutrinos llegaron a Italia ANTES DE HABER SALIDO DE SUIZA.
Dentro de nada comenzará en Ginebra una rueda de prensa, para explicar el tema. A mi me pilla justo en las jornadas de ciencia de AMAZINGS 2011 Bilbao, donde precisamente están los mejores divulgadores de la ciencia de este país. Y ando preguntándoles a unos y otros qué opinan. Y hay que esperar, hay que ir entendiendo qué es lo que se ha descubierto y si las pruebas son adecuadas para la magnitud de la afirmación. Como comenta en su blog Migui (Miguel Rodríguez), la constancia de la velocidad en el vación es uno de los axiomas de la física moderna, exhaustivamente comprobada. Si lo tiramos, entonces nos quedamos sin teoría. Pero los GPS, que usan en sus cálculos la relatividad de Einstein, funcionan a la perfección, y toda la física se ha comprobado hasta los más extremos niveles de precisión... y nada indicaba que estaba todo mal. Para empezar de nuevo, habrá que pedir pruebas realmente extraordinarias.
Otro gran divulgador de la ciencia, Phil Plait, comentaba que resulta curioso que si este experimento está en lo cierto, visto los nanosegundos que se han adelantado en esos 700 km de distancia del experimento, los neutrinos de la supernova que estalló en la Gran Nube de Magallanes el 23 de febrero de 1987, la SN 1987a, deberían haber llegado 4 años antes. Sin embargo, se midieron en el experimento del Mont Blanc justo 3 horas antes de ver la primera luz visible, un desfase que se explica porque la explosión inicialmetne es opaca a la luz, pero no a los neutrinos, que escapan sin más. La pena es que no había detectores de neutrinos funcionando en 1983... aunque entonces ¿qué serían los neutrinos que sí se midieron y que viajaban a la velocidad de la luz -o muy cerca-? La cosa se complica...
La otra conclusión extraña, así a vuelapluma y en espera de ver lo que cuentan, que seguiremos ENVIVO desde El Mundo es que según la relatividad, la simultaneidad de dos sucesos se da precisamente porque un rayo de luz pasa de uno a otro: no consume tiempo. Es un poco complicado, pero es la manera que tienen los físicos de establecer cómo funciona el universo. Lo que pasa es que si los neutrinos fueron más veloces que un hipotético fotón, eso quiere decir que estaban siendo detectados en el Grand Sasso, en Italia, antes de haber salido.
¿Extraño? Demasiado como para no estar atentos a lo que sucede. Se lo iremos contando.
El texto lo he dejado tal cual está publicado. Cierto que lo de la simultaneidad y eso quedó fatalmente fatal escrito, pero ahí quedó. Recomiendo que lean los comentarios de los lectors (bueno, es siempre una experiencia, como en esta bitácora, encontrarse con lo que la gente comenta. A veces es muy grata y todo). Al hilo de ello, escribí una cierta aclaración que reproduzco aquí también:
Solo un comentario para explicar, y pido perdón por no haberlo escrito correctamente, el asunto de la llegada "antes de tiempo". El experimento (les recuerdo que esta entrada se escribió horas antes de la conferencia donde Dario Autiero explicó muchos detalles del mismo) es equivalente a lo siguiente -una simplificación para que se entienda-. En Ginebra, preparan un paquete de neutrinos y lo lanzan en dirección al detector. Imaginemos que la Tierra fuera transparente (viene a serlo para los neutrinos, pero no para la luz). El físico en Ginebra les avisa a los de Italia: cuando os mande los neutrinos, enciendo esta linterna para avisaros. En circunstancias ideales, la luz de la linterna del momento en que los neutrinos comienzan el viaje va a la velocidad de la luz y llega justo en el momento en que los físicos en Italia ven que comienza el experimento. Paradójicamente, para cuando ven los italianos que la linterna se enciende, ya hace 20 nanosegundos que los neutrinos estaban allí. ¿No se dan cuenta de que, por paradójico que sea, desde el punto de vista del detector los neutrinos se han adelantado al tiempo? Yo no tengo la culpa de que la relatividad plantee paradojas, y el viaje hiperlumínico resulte, por lo tanto, un retroceso en el tiempo. A todos, incluyendo a quienes insultan y mienten, les agradezco sus comentarios.
A las 4 de la tarde del viernes, comenzó la conferencia de Dario Auterio y la retransmitimos desde la página de El Mundo. Dejé algunos comentarios que quizá vienen bien también en este recuento:
Los físicos en directo comentando ideas... es apasionante ver este diálogo que muestra que también la ciencia tiene esa componente social y de debate. Tras hablar de los posibles factores que afectarían a la medición de la distancia, está el tema del tiempo. Por ejemplo, uno de los físicos ha comentado que los haces de neutrinos que se mandaban desde Ginebra no salían todos a la vez, sino que había una imprecisión en la salida. Este puede ser uno de los puntos clave: los experimentos comprobaban que el perfil de salida y el de llegada fueran compatibles para minimizar este posible error...
Me da la sensación de que casi todos los físicos del CERN que no están en el experimento son muy escépticos de sus resultados, y de hecho ni consideran probables sus implicaciones. Es lo normal, y me pasa lo mismo. La presentación ha sido impecable y ha presentado todas las objeciones que ellos mismos han puesto, y como han solventado las fuentes conocidas de error. Esto es un poderoso argumento a favor... pero ahora los físicos se irán a casa, leerán con calma el artículo y los datos y... me imagino, encontrarán lo que comentaba Rújula, el error cometido. Sin embargo, y esto es importante, a la vez esos físicos están ya imaginando dónde habrá que meterle mano a las teorías que este experimento podría poner en la cuerda floja. Tiempos interesantes, sin duda...
Ya que hoy se está convirtiendo El Mundo en un mundo de la ciencia, de los descubrimientos de la física, aprovecho para comentar que en muchos lugares de Europa (y por tanto en España) hoy se celebra la Noche de los Investigadores, con actividades en muchos centros de investigación, puertas abiertas y actividades para todos los públicos. Y en www.amazings.es estamos hoy y mañana hablando de ciencia y comunicación.
Mientras todo esto pasaba, el director del Diario de Noticias, Joseba Santamaría, me llamaba para que les escribiera algo también como comentario, que saldría el domingo. Ya he comentado ahí que estaba en pleno Amazings 2011 en Bilbao (aunque no paraba de entrar y salir contestando teléfonos y mi ordenador seguía la conferencia de Ginebra y no los tuits del evento... para colmo el satélite UARS me había convertido en otro de los blancos de los medios, así que imaginan qué mareo...)
Hoy se publica en Diario de Noticias el artículo, que copio aquí por aquello de completar el asunto por el momento, porque como decía arriba, mañana un poco más ( jejee, ya saben, ¡hay que estirar el tema! que esa es la especialidad de la pecera).
¡Ahí va ese bólido!
TRAS DESCUBRIR QUE LOS NEUTRINOS QUIZÁ VIAJEN MÁS RÁPIDO QUE LA LUZ, LA TEORÍA DE LA RELATIVIDAD PUEDE CAMBIAR
LAS redes sociales estaban ardiendo desde el jueves, hablando de un sorprendente experimento físico en el que, al parecer, se había conseguido medir unas partículas que viajaban a mayor velocidad que la luz. ¿Se habían vuelto locos los físicos del CERN? A casi todo el mundo le podría parecer una de esas noticias científicas que no se entienden, quizá importantes, "cosas de físicos" en cualquier caso. Lo cierto es que desde hace más de un siglo, cuando en 1905 Albert Einstein publicó su Teoría de la Relatividad Especial, la velocidad de la luz se había convertido en un límite imposible de rebasar. Los fotones viajan en el vacío a casi 300.000 kilómetros por segundo y ninguna partícula material puede siquiera alcanzarlos. Este es un axioma de la teoría, un punto fundamental a partir del cual el físico austriaco había construido una nueva física que cambió el mundo. Pero si el límite no existe, la teoría no está completa, y habrá que encontrar una nueva que de cuenta de este hallazgo.
La historia de la ciencia ha recorrido este proceso en numerosas ocasiones, y ésta es una fortaleza precisamente del conocimiento científico: su compromiso con explicar lo que sucede, aunque haya que cambiar la teoría. Por supuesto, antes de tirar todo, o de ponerse a cambiar el edificio, conviene analizar muy seriamente si los experimentos son correctos, si el análisis de los datos no contiene errores y, sobre todo, si se pueden repetir de manera independiente. Y además, la teoría de la relatividad es una de las bases del mundo en que vivimos: se han comprobado sus predicciones con altísima precisión, y gracias a ella podemos comunicarnos de un lado a otro del mundo o, también usted, puede usar el GPS y localizar su destino en el sitio exacto y no decenas de metros más allá.
Como se explicaba ayer en DIARIO DE NOTICIAS, el experimento realizado lanzando partículas muy veloces desde Ginebra hasta Italia, unos neutrinos producidos con los aceleradores de partículas del centro de investigación europeo CERN, mostraba que el tiempo que invertían en recorrer los más de 700 km de corteza terrestre (bajando hasta 14 km de profundidad) era menor que el que tardaría la luz en recorrer esa distancia. El experimento, llamado OPERA es, como sucede con estos complejos diseños de la física, muy complicado y ha involucrado a ciento sesenta científicos de once países. Más aún: las partículas son casi indetectables, y además hace falta una precisión inaudita. A la velocidad de la luz, la distancia entre los dos laboratorios se recorre en 2,4 milésimas de segundo. Y los neutrinos llegaban 20 milmillonésimas de segundo antes de lo debido.
En 2005 en otro laboratorio, el Fermilab, cerca de Chicago, se había realizado un experimento parecido y también pareció que los neutrinos eran más veloces que la luz, pero el margen de error era grande. El trabajo del equipo de OPERA, a lo largo de 3 años, ha consistido en mejorar el diseño y la precisión. En la rueda de prensa del viernes a las 4 de la tarde, ante cientos de los físicos más relevantes en el estudio de estos temas (los colegas, siempre, son implacables), el físico Dario Auterio explicó durante una hora de forma exhaustiva cómo han evitado las fuentes de error. Por ejemplo, cómo se medía la distancia recorrida, teniendo en cuenta que la propia Tierra se mueve, que su forma cambia por las mareas y por otros factores. O la forma en que han conseguido tener cronometrado todo mucho más allá de la precisión habitual de los laboratorios.
El escepticismo era evidente en las preguntas, y los propios autores del artículo reconocían que no se atrevían a concluir nada, y menos que la relatividad es errónea, porque harán falta más experimentos que confirmen todo. Pero ahí estaban sus datos. No sería la primera vez, en cualquier caso, que tras meses (o años) de reanálisis, se descubre algún error. Los comentarios de muchos físicos, que han ido expresando sus opiniones en los blogs, en las redes sociales y en los medios de comunicación, apuntan a esta posibilidad. Aunque parezca que es tozudez, lo cierto es que habrá que comprobar que hace falta desmontar una de las teorías de la ciencia más comprobadas hasta la fecha. Y, también, ver si de alguna manera se puede llegar a entender cómo hacen estos pequeñísimos neutrinos para correr tanto. Para colmo, pensando relativísticamente, esto suena a ciencia ficción y viajes en el tiempo. Imaginen un experimento similar, en el que desde el laboratorio de origen se lanza un paquete de neutrinos velocísimos. Cuando salen las partículas, encienden a la vez una lámpara para avisarnos (es decir, mandan simultáneamente un paquete de fotones). El resultado de OPERA implicaría que, en el lugar de llegada, nosotros recibimos antes las partículas que la luz de aviso de que nos las mandaban. Es decir, nosotros veríamos unos neutrinos llegando ANTES de que viéramos a nuestro colega empezar a enviarlos.
Paradojas que no son del todo extrañas a las teorías de la física que explican la naturaleza desde el siglo XX, porque son contrarias a lo que nuestra intuición nos dice. Pero que, en estos días, llegan a los medios de comunicación y nos dejan pensando en si el Universo no será más complicado aún de lo que llegábamos a imaginar. Física en acción.
(despiece) Los sorprendentes neutrinos
ESTAS PARTÍCULAS SUBATÓMICAS PUEDEN ATRAVESAR CUALQUIER COSA SIN FRENARSE NI CHOCARSE
Si, como hacía el Barón Rojo, elevamos el pulgar y tapamos con él el Sol, estamos bloqueando los fotones que nos llegan desde nuestra estrella. Pero entonces, en cada segundo, nos atraviesan la uña de ese dedo 6.500 millones de neutrinos. Unas partículas subatómicas que se producen en las reacciones nucleares de fusión del núcleo solar y que pueden atravesar no solo nuestro dedo, sino toda la Tierra sin llegar a chocar contra nada ni frenarse. Los neutrinos fueron creados por el físico Wolfgang Pauli en 1930 porque la forma en que se producía la radiación Beta no se entendía sin una partícula muy ligera, sin masa y sin carga eléctrica. Lo curioso de ellos es que para ellos la materia es transparente... o casi. Sólo en algunas ocasiones puede cruzarse lo bastante cerca de un neutrón, o de un electrón, y producir una señal de su existencia. Por eso no se descubrieron hasta 1956. Pero ahí estaban, y son abundantísimos en el Universo.
Los neutrinos realmente tienen masa, poca: los más ligeros pesan menos que una diezmilésima de electrón. Hay tres tipos de ellos, y los que se han analizado en el experimento OPERA son más pesados, pero igual de esquivos. Por eso, los físicos tienen que conseguir unos haces con muchísimos neutrinos, que lanzaban desde Ginebra hacia Italia, para medir las características: solo unos pocos de los millones de neutrinos conseguían ser atrapados por el detector del Gran Sasso. A lo largo de los tres años de trabajo, los físicos han conseguido medir solamente unos 16.000 de esos sorprendentes neutrinos. Y con ello llegar a su no menos sorprendente resultado.
