Encuentros Con Ciencia
DIARIO DE NOTICIAS - MILENIOLunes, 14 de noviembre de 2011
Esta semana, también, estamos celebrando la ciencia, la tecnología y la innovación. Por aquí en la siempre Navarra, y por otros pagos. Vengo justo de una fiesta de estas, una que cumple casi un cuarto de siglo, en Coruña, con un ayuntamiento que desde hace mucho apostó con sus museos científicos como una de las señas de identidad de una ciudad que también mira al futuro. Claro que casi no vuelvo, con retrasos de vuelos y demás absurdos que te descorazonan cuando, precisamente, intentas abogar por un mundo más conectado, donde la tecnología acerca... y caes en las manos de un mal servicio que trata al usuario como ganado, meras cifras en sus balances de fin de año que hay que cuadrar por encima de cualquier consideración sobre los derechos y el bienestar de las personas.
Me he encontrado de nuevo con Margarita Salas, una mujer sorprendente, como científica y como testimonio de que en este país cuando uno hace bien su labor, con excelencia, avanzando en el conocimiento que nos trae una mejor medicina y la esperanza de progreso, permanece completamente desconocido. Le han concedido un premio especial, un Prisma que además viene de la mano de una empresa, Pharmamar, que apuesta también por la divulgación de la ciencia como parte de su quehacer. Vimos el trabajo de Luis Quevedo, un hombre capaz de crear un documental lleno de ciencia y de preguntas sobre el primer europeo, partiendo del empeño y el convencimiento de que sólo así podemos valorar nuestro patrimonio, nuestra herencia. Ahora, cuando escribo esto esperando el vuelo que no sale, tengo a mi lado al matemático navarro Javier Fresán, que vive en París y habla de lo suyo en la prensa diaria. Una osadía doble, con juventud y mirada nada complaciente. Y estaba Jordi Doménech, creador de un museo virtual sobre la vida, esto es, la genética. Estos han sido los premiados con estos Prismas de la casa de las ciencias.
Y estos encuentros, con compañeros y amigos de los museos, del periodismo y la comunicación de estos temas, me dejan, Iberia aparte, esperanzado. Luego ya se pasarán estas semanas y hablaremos de lo de siempre.
