Ciencia De Bosones
Lunes 19 de diciembre de 2011
En el Diario de Noticias - MILENIO
Me han dicho en estas semanas que me dedicara a lo mío, a lo de la ciencia, y que me apartara de otros temas (que no son ciencia, sino negocio). Y para ello viene de perlas el anuncio y las noticias derivadas de los avances en algo tan extraño y a la vez tan atractivo como la física fundamental que nos llegaban desde Ginebra. Seguro que saben que desde hace unos decenios miles de las más brillantes mentes de nuestro planeta trabajan construyendo un enorme anillo donde aceleran partículas a enormes velocidades, haciéndolas chocar para medir lo que pasa y poderlo así comparar con las teorías. La gente comenzó a oír hablar del LHC (las siglas del aparato) porque hubo unos tarados que afirmaban que si se encendía se iba a provocar el fin del mundo. Como vivimos en la sociedad que vivimos, esa bizarra afirmación era más noticiable y generó todo un hilo de protestas sobre el dineral que se gastan los científicos y lo irresponsables que son, véase de Frankenstein a la Bomba Atómica. Cuando la gente pregunta por qué hay que invertir en ciencia suelo intentar explicar que es, entre otras cosas, el único antídoto contra ese tipo de charlatanes, y la única fuerza capaz de moderar la capacidad de penetración de los milagros y de las pseudociencias.
Estos días también he intentado explicar qué era ese bosón de Higgs que, aunque no descubierto, se busca con ahínco y por buen camino (que eso en definitiva era la noticia de esta semana, no crean, pero puesta con números y datos, como tiene que hacer siempre la ciencia, no basándose solo en el "porque yo lo valgo"). Me fastidia especialmente que se sientan por ahí en la obligación de meter a Dios en el asunto, como pasa cada vez que la ciencia acorrala misterios que antes se creyeron insondables. Si tenemos una física capaz de explicar cómo es y cómo funciona el Universo, y un método para irlo entendiendo, lo siento, pero es así, un triunfo del intelecto, y no de amigos imaginarios. Ciencia, de bosones.