Gloria De Un Bosón (MILENIO)
Publicado en Diario de Noticias (MILENIO)El lunes 14 de octubre de 2013
EL premio Nobel de Física de este año es de los pocos que tiene un nombre y un tema mínimamente conocido por el gran público. Y no deja de ser curioso, porque aunque el bosón de Higgs se convirtiera en fuente de noticias durante todo el año pasado (algo insólito no solo en un país como el nuestro que ignora la ciencia o la desmantela, sino en todos, incluso los que salen bien parados en los exámenes de conocimiento o comprensión), objetivamente hablando, el llamado mecanismo Brout-Englert-Higgs que permite que en el modelo estándar de la física teórica algunas partículas tengan masa, aunque fuera imaginado hace medio siglo, es completamente incomprensible. François Englert y Peter Higgs (Robert Brout murió hace dos años) han sido galardonados ahora porque en el gran acelerador de partículas que hay entre Suiza y Francia lo encontraron finalmente. Aunque la física nos quede tan lejos tan lejos de lo cotidiano, a veces se nos cuela en las noticias, a veces hasta los físicos llegan a tocar la gloria.
El año pasado, Serge Haroche y David Wineland fueron laureados por desarrollar sistemas con los que manipular partículas individualmente manteniendo sus propiedades cuánticas. Saul Pelmutter, Brian Schmidt y Adam Riess lo fueron en 2011 por sus hallazgos sobre la energía oscura. Y en 2010 Andre Geim y Konstantin Novoselov vieron reconocidos sus trabajos sobre el grafeno. Aunque algunas de estas cosas (o todas) les suenen esotéricas, sobre ellas se está cambiando el mundo. Hace unas semanas les recordaba que la idea que tienen en su cabeza de lo que es un átomo la planteó por vez primera Bohr hace ya un siglo. Gracias a descubrimientos y teorías que fueron recibiendo los premios Nobel ahora tenemos un conocimiento del mundo mejor. Pero realmente aún no tenemos un mundo que debería ser mejor. Para empezar, porque solo dos mujeres han recibido un premio Nobel de Física desde 1901, frente a 105 hombres. Pero esa es otra historia y la gloria del bosón no da para tanto.