COSMOS (MILENIO @NoticiasNavarra)
Publicado en MILENIO, Diario de NoticiasLunes, 10 de marzo de 2014
Fue en 1980, y el astrónomo Carl Sagan, un tipo menudo y tranquilo que en España tenía la voz de José María del Río, se metió en nuestras casas y nos habló de ciencia. Recorrió la historia y el mundo sin ahorrar críticas a la necedad humana, que había acabado con el saber de la antigüedad acumulado en bibliotecas como la de Alejandría, porque bastaba solo con un libro gordo revelado. O sin preguntarse qué futuro nos queda si no somos capaces de entender que estamos de prestado en un universo sorprendente y que nuestros hijos tienen el derecho de poder seguir viviendo en él. Ahora, una generación después, otro astrónomo, esta vez un negro llamado Neil deGrasse Tyson, vuelve a leer ese Cosmos y nos va a contar cómo, ya metidos en el siglo XXI, sin duda lo conocemos algo mejor, aunque seguimos en la orilla de un océano sin imaginar qué otras costas nos esperan en el futuro, a la vez que constatamos que lejos de mejorar nuestra especie sigue embarcada rumbo a la autodestrucción más irresponsable, la del conductor suicida jaleado además por los otros ocupantes de la nave.
"El Cosmos es todo lo que es o lo que fue o lo que será alguna vez", dijo Sagan y ahora vuelve a decir deGrasse, y quien al oir esa frase no sienta un vértigo en medio del estómago, es que se ha olvidado de qué era importante en eso de ser seres humanos, en ese camino que empezaron otros simios antes que nosotros que aprendieron a sobrevivir usando creatividad e inteligencia. Si uno no siente la vorágine del Cosmos, es que está ya perdido e irrecuperable, es que solo le queda el encefalograma plano. Se que la nueva serie no será tan sorprendente como la original, porque si algo estamos perdiendo en este siglo es esa osadía de pensar que, ante todo, las historias deben ser contadas, que nos da miedo pensar en el que el cambio es posible y necesario.
Nota:
Lo emiten hoy lunes 10 de marzso de 2014 a las 23.00 en los canales de Fox y National Geographic. Anoche lo presentó Obama en los EEUU, y el capítulo primero resulta impresionante. Me divertí mucho con las constantes referencias a la serie original de Sagan pero tanta vinculación me parece un absoluto error: porque en la comparación que podamos establecer quienes conocimos el Cosmos de Sagan nunca va a salir victorioso el nuevo Cosmos del siglo XXI de Neil deGrasse. Y es injusto porque es un ejercicio de divulgación impresionante. Y sin duda está a la última de los descubrimientos, y los efectos especiales y las animaciones son la repanocha. Pero lo que en aquellos lejanos ochenta era juguetón y sorprendente, aquí queda un tanto petulante. Lo sabía: la comparación sigue, como siempre pasará, haciendo que prefiera el original.
Pero viéndola sin esa necesidad, qué preciosidad... La música de Silvestri tiene su encanto, un poco excesiva. Acaba uno un poco cansado de tanto tatatachín... y ciertamente, aunque en el espacio nadie puede oir tus gritos, aquí han optado por hacer los ruidos con bien de graves (es obligado, las máquinas tienen que hacer ruido, porque si no tienes que colocarles a Strauss... ya hablaremos un día de esto porque al fin y al cabo en el planetario hacemos lo mismo). Tampoco se si me acaba de gustar la estética que han cogido para los dibujos animados. Con eso de que está Seth MacFarlane en la producción ejecutiva me imaginé algo más gracioso. Habría ganado, conste... (En Twitter no he podido contenerme, así que lo añado aquí: "Posiblemente lo más cutre es poner acento spaghetti a Giordano Bruno y a los inquisidores.")
Por cierto, no durará mucho, pero el Tubo tiene muchas copias ya del documental: por ejemplo