Casualidades (MILENIO @NoticiasNavarra)
La columna MILENIO del lunes 15 de septiembre de 2014 en el Diario de NoticiasLa cercanía en el espacio o en el tiempo de dos sucesos nos hace sospechar si estarán conectados. La evolución nos ha permitido ser muy rápidos estableciendo parecidos o sospechas y preparándonos para saltar por si acaso. Por eso acabamos siendo supersticiosos, o creyendo que hay conexiones causales en meras casualidades.
Por ejemplo, el pasado domingo, como comentábamos por aquí, pasó cerca de la Tierra un pequeño asteroide. Pero la mañana anterior se había visto en el cielo un objeto que muchos interpretaron como algo relacionado con el otro, a pesar de que la distancia de horas y de millones de km, las diferentes trayectorias, lo diferente en sí de los sucesos, nos debería disuadir de pensar que había una conexión. Unas horas después, una explosión que aconteció en Managua, de nuevo completamente independiente, se veía cuando menos como una casualidad cósmica.
Sucede en todas las escalas: esta semana han muerto dos importantes empresarios y las redes sociales mostraban que nos resultaba incómodo pensar que no había más que la casualidad. Quizá al ser famosos y poderosos, más allá de que fueran Botín o Álvarez, resulta más difícil sustraernos a la tentación de conectar ambas muertes, aunque eso implique una especie de contubernio o conspiración casi sobrenatural. Por supuesto, en esta misma semana habrán muerto también otros miles de personas menos conocidas, y han acontecido otros muchos fenómenos susceptibles de relacionarse... o no. Cuantos más sucesos conocemos, más posibilidades de hacerlo. Lo mismo hace unos días un lector de esta columna soñó con que alguien importante iba a morir. O que caía un trozo de cielo... ¿Premonición? No: simple casualidad, esa que estamos tan mal preparados para entender sin estudiar matemáticas (algo que nos da casi más miedo que cualquier conexión supersticiosa).