Bajeza Moral (#MILENIO @NoticiasNavarra)
Publicado el lunes, 15 de enero de 2018. MILENIO, Diario de Noticias.Por más que la literatura ensalce al timador como alguien que, en el fondo, aprovecha la ruindad humana del ingenuo a quien le saca los cuartos, la realidad es más terrible. No es Lazarillo quien se dedica a engañar con falsas esperanzas a una persona enferma de cáncer y luego le vende una falsa cura. Crea un discurso en el que la medicina “oficial” es un monstruo construido contra los pacientes para sacarles dinero y hacerlos dependientes de sus medicamentos. Sin lógica alguna, ni pruebas, los timadores crean una retórica que explota la desesperación de quien no sabe si podrá sobrevivir a la enfermedad. Inventan así pseudoteorías estúpidas, como que es la actitud la que crea el cáncer, incluso algunos pretenden que son las personas cercanas al enfermo quienes le perjudican. Los estudios demuestran que quienes caen en sus redes y compran luego sus tratamientos alternativos o sus terapias ineficaces y peligrosas tienen cuatro veces más probabilidades de acabar muriendo, después de haber pagado a estas personas a las que no puedo calificar de delincuentes porque luego son muy hábiles manejando los espacios grises de la legalidad, pero que tienen una bajeza moral tan profunda que sólo puedo mirarlos con el mayor desprecio. Y espero que ustedes hagan lo mismo, espero de verdad que no hagan como los ingenuos que han caído en la trampa y han pagado por asistir a ese congreso en Barcelona llamado Vivir sin cáncer de este fin de semana. Con toda la impunidad se despachaba allí uno de ellos diciendo que el miedo a morir o a no poder alimentar al hijo se muestra en las metástasis en pulmón o en hígado. Mientras, sus colegas cobraban cientos de euros por consultas inútiles y caras. Nadie fue a detenerlos, allí se quedaron contando el dinero que habían sacado de tanto ingenuo. Qué triste, qué indigno: gentuza.
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El acto fue contestado, antes de realizarse, por el colegio de médicos de Barcelona, y el departamento de Salud de la Generalitat abrió un expediente (informa, por ejemplo, El Periódico). Victor Vargas Llamas, periodista de El Periódico, hacía esta crónica del sarao sacacuartos:
Durante la celebración de la charla Un mundo sin cáncer los organizadores han repartido un folleto informativo en el que se ofrece una oferta de suscripción anual a una serie de servicios para cumplir con el propósito del acto. El más caro, valorado en 997 euros se refiere a 12 aulas educatiuvas on line con "la doctora" Coco March, donde los usuarios "podrán preguntar en directo". La propia March se ha presentado como naturópata, no como oncóloga.
El paquete incluye 24 vídeos y entrevistas exclusivas "con médicos e investigadores de todo el mundo", así como una newsletter con las últimas noticias sobre investigaciones, descubrimientos y entrevistas exclusivas, y una copia firmada del libro de March Un mundo sin cáncer. El colofón de la oferta es el acceso libre al "grupo secreto" que la organizadora del acto tiene en Facebook. El precio total superaba los 1.600 euros, pero se rebajaba notablemente hasta los 197 euros en una "oferta exclusiva" para el día del acto.
(Sigue en Plantas y tutoriales como solución contra el cáncer y también en Charlatanes que prometen un mundo sin cáncer)
Pere Estupinyá, periodista científico también se ha hecho eco en las redes de la bajeza moral de esta gente que vive de crear miedos y vender falsas esperanzas en personas enfermas. Comentaba en Twiter:
A este impresentable le preguntan:
— Pere Estupinyà (@Perestupinya) 15 de enero de 2018
- "Mi hija tiene cáncer de mama ¿Qué hago ahora?"
Y responde:
- "Nada. Ahora la terapia consiste en no hacer nada (...) solo con esta toma de conciencia el pecho mejorará (...) y así 100% curación cánceres de mama"
¿No puede ser? ved video pic.twitter.com/AIH3Z1NX6S
El que sale en el vídeo es Txumari Alfaro. Es el autor de la siguiente frase, recogida en El Periódico: "La metástasis en el pulmón es miedo a morir pronto; en el hígado, no poder alimentar al hijo". Es a quien me refiero en la columna. Es asqueroso, de todo punto impresentable, una invención peligrosa que, en el fondo, culpabiliza a quien tiene cáncer de ser el responsable de la enfermedad. Qué asco.